viernes, 23 de agosto de 2013

EL PUNTITO EN LA ESTADÍSTICA DE TELEFÓNICA.

Lo primero me presento, no hay nada más desagradable que hablar con alguien que no sabes quién es ni desde donde te habla.
Es como cuando llamas al 1004, y después de la musiquilla y tratar de que adivinen que quieres consultar o preguntarle, te contestan una voz al otro lado del teléfono:
-       - Me llamo Marcos (Ana, Luis, Eloisa…) ¿en que puedo servirle?.
Al final no sabes con quién hablas, ni desde donde, ni si está en su casa o en una oficina, incluso igual ni se llama Marcos (igual podía decirte “operador 123-B).

Aunque lo peor no es todo lo anterior, sino que salvo escucharte, solo puede hacer eso, escuchar. De solucionar, que es lo que sueles estar buscando, nada de nada, son artistas en aburrirte y pasarte a otro departamento, donde la historia se repite hasta el infinito. 
Tu cuelgas el teléfono, mareado y con el mismo problema. ¡Ah¡ y al te llaman para que puntúes del 0 al 9, tu grado de satisfacción, siendo el 9 la máxima satisfacción, hoy me he dado el gustazo de pulsar varias veces el 0. Aunque tengo que reconocer que la satisfacción me ha durado poco.

Paco H.

NOTA: La foto es de Granada, desde la torre de la Iglesia de San Nicolás del Albaicín de Granada, "la ciudad más bella del mundo"

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