viernes, 23 de agosto de 2013

MI HISTORIA CON TELEFÓNICA.

Yo no había nacido aquel lejano 19 de abril del 24 cuando en Conde Peñalver 24 nacía teléfonica, bueno, mejor dicho la CTNE o lo que es lo mismo la Compañía Teléfonica Nacional de España, como monopolio (aunque no había nacido la sensación que tengo al hablar con el 1004 es como si hablara con un ser supraracional (más allá de toda razón, un ser superior, conocedor de todo), pero que no atiende a razones, porque es la pura razón... vamos que si eso no es un monopolio, que alguien me lo explique, por muy amable que sea el operador u operadora del 1004), aunque el estado compró parte de las acciones en el 45, su participación se diluyó con posteriores ampliaciones de capital, volviendo a ser prácticamente privada en el 67, privatización que es total a finales de los 90, cuando ya todos la conocíamos como Telefónica de España (ahí ya habíamos todos habíamos caído en su red, pues era la única que había. Aparece Telefónica Móviles, Terra… recuerdo con nostalgia aquellas facturas MoviStar.
Hoy  MOVISTAR con más de 260 millones de usuarios, cifra que en los últimos años aumentaban casi un 10% anual, con una lista de filiales que haría pesada la entrada.
Pues mi relación con Telefónica S.A., que después fue de España, simultaneada con MoviStar, comenzó prácticamente con mi nacimiento, y créeme que el medio siglo no vuelvo a cumplirlo. Aunque cuando era chico el teléfono solo era para que llamarán para dar alguna noticia (que normalmente era mala), o llamar al médico (gracias a Dios no recuerdo haber llamado a los bomberos). La alegría en casa cuando el disco dio paso la teclado, aquellos contestadores de cinta… ¡QUE TIEMPOS!
El primer móvil fue porque íbamos a salir de viaje, ya casados, con los niños… como nos quedamos sin móvil, porque se nos cayó al suelo y pasó el coche por encima de él. ¡QUÉ VIAJE BUSCANDO UN MÓVIL!.
¡Y LAS FACTURAS! Que peleas con los niños, ya era en euros, he intentado buscar alguna para escanearlas y ha sido imposible, ¡qué tiempo aquellos! Como se hizo Teléfonica de España de oro.

Hoy  MOVISTAR aparece como la buena, la que se preocupa por sus clientes, la que no da sorpresas, como otras. Y la verdad que terminas creyéndolo: ¿quién no probó con “otras”? airtel, orange… la última yoigo, por cierto, una de las líneas de móvil la tengo con esta última (no voy a hacerle publicidad gratuita). 

Paco H.

2 comentarios:

  1. Una historia preciosa, si los creadores levantaran la cabeza y vieran en lo que ha quedado telefónica, se morían de nuevo.
    ¡¡Que falsedad MOVISTAR!!

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  2. Cuantas cosas hemos perdido en el camino, cuanta calidad de vida... y mira que todo ayuda a vivir mejor, pero si terminando siendo solo sujetos de consumo ¡QUE PENA DE PROGRESO!

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